Queridos amigos cinéfilos, aquí estamos otra vez dispuestos a compartir con vosotros el placer del cine. Gracias a todos por vuestro interés y paciencia durante estos meses, sin más preámbulo pasaré a comentar una nueva película, “Como decíamos ayer…..”
Corre el año 1941, Orson tiene 26 años y tras “Ciudadano Kane” se lanza a su segundo largometraje. La RKO escarmentada por el fracaso de taquilla, que no de crítica, se arriesga nuevamente con Welles, pero sin consentirle audacias, y desechando otras opciones más arriesgadas se decide por una novela poco inquietante de Booth Tarkington: “The Magnificent Ambersons” conocida en España como “El Cuarto Mandamiento”, que consiguió el premio Pulitzer en 1919.
“El Cuarto Mandamiento” es una de las obras maestras de Welles, y aunque fue, como veremos más adelante, duramente amputada, el director consigue dejar su impronta en escenas llenas de emoción, tratadas con exhuberancia visual e impregnadas por la poesía que destila la tragedia griega clásica. Un film profundamente teatral, que trata con sutileza y sobriedad el melodrama, la traición y el amor en el marco histórico de la sociedad americana de finales del XIX y principios del XX.
Fue nominada a cinco premios oscar: Como mejor película, mejor montaje, mejor dirección artística, mejor fotografía en blanco y negro y mejor actriz secundaria.

