-“Hombre, mujer… es lo mismo”
-“Igualitos ¿Ehhh?”
-“Bueno, tal vez haya alguna diferencia pero es
insignificante.”
-“¿Sabes lo que dicen los franceses?”
-“¿Qué es lo que dicen?”
-“¡Vive la différence!”
Con este genial diálogo entre
los reconciliados esposos, interpretados por Katharine Hepburn y Spencer
Tracy, baja el telón “La costilla de
Adán”, una de las más brillantes comedias de George Cukor y sin duda la mejor lectura en clave de solfa de la
batalla de los sexos realizada por el cine norteamericano clásico.
