sábado, 13 de octubre de 2012

RÍO BRAVO


“Río Bravo” es una historia, con todos los ingredientes clásicos del western, filmada por Howard Hawks por el placer de ser contada. Una película de personajes que nos conducen, con extraordinaria naturalidad, a través del personalísimo mundo de los valores hawksianos, sin abusar nunca del drama y con un aderezo cómico que salpica una serie de escenas muy bien escogidas.
A pesar de su argumento, sencillo y tópico, esta película te atrapa en un cúmulo de sensaciones puras y cercanas; expectación, emoción, una media sonrisa en los labios, y porque no, ese alivio final al que el director nos tiene gratamente acostumbrados.
“Río Bravo”, todo un clásico del cine y toda una obra de arte.


FICHA TÉCNICA: RÍO BRAVO (Rio Bravo).
AÑO: 1959. DURACIÓN: 141 min. PAÍS: Estados Unidos.
DIRECTOR: Howard Hawks.
GUIÓN: Jules Furthman, Leight Brackett.
MÚSICA: Dimitri Tiomkin. FOTOGRAFÍA: Russell Harlan.
REPARTO: John Wayne, Dean Martin, Angie Dickinson, Walter Brennan, Ricky Nelson, Ward Bond, John Russell, Pedro Gonzalez, Estelita Rodriguez, Claude Akins. PRODUCTORA: Warner Bros. Productor: Howard Hawks.
GÉNERO: Western.

SINOPSIS: En el poblado de Rio Bravo, el sheriff John T. Chance detiene a Joe Burdette por asesinato. El hermano del detenido, Nathan, es un rico potentado que contratará a un nutrido grupo de pistoleros para liberar al preso. El sheriff Chance contará con un singular grupo de profesionales como única ayuda: Dude, su amigo alcohólico, un viejo cojo llamado Stumpy y Colorado, un joven pistolero.
Por si fuera poco el sheriff tendrá que enfrentarse a otro “problema” de muy distinta índole, la aparición de Feathers, una atractiva jugadora de poker, por la que se sentirá inmediatamente atraído.


Tras los discretos resultados de “Los Caballeros las Prefieren Rubias” (1953) y “Tierra de Faraones” (1955), Howard Hawks realizó un parón profesional de tres años para replantearse con calma como debía afrontar los cambios que se habían producido en los gustos del público y en la propia industria desde su último gran éxito con “Río Rojo” (1948). 
La respuesta, tratándose de Hawks, no podía ser otra que la de seguir siendo fiel a sí mismo: "Decidí que tenía que volver y recuperar el espíritu con el que hacíamos antes las películas. Tendíamos mucho a la comedia… Decidí que el publicó empezaba a cansarse de los argumentos”.

“Río Bravo” es un film al más puro estilo Howard Hawks que destila por los cuatro costados los códigos personales del director. Es un canto a la amistad, la profesionalidad y la lealtad entre compañeros, expresado de forma contundente y hasta tierna.



Corría el año 1952 cuando se estrenó “Solo ante el peligro” de Fred Zinnemann, una película que produjo un efecto paradójico en Hawks, aguijoneándole hasta el punto de desear dar una réplica a su protagonista, el sheriff interpretado por Gary Cooper, que bajo el punto de vista de Hawks, era un sheriff escasamente profesional, ya que acudía de puerta en puerta en busca de una ayuda que le era negada y que finalmente no iba a necesitar.
Hawks quería desarrollar una película con una situación similar, pero protagonizada por el protagonista tipo de su cine, un hombre que encarnaría la profesionalidad. Un sheriff que rechazaría la ayuda de sus vecinos y amigos para protegerlos, aún sabiendo estimar cuan valiosa le resultaría.
Hawks se inspira en el relato de B. H. McCampbel y escribe el guion en colaboración con Jules Furthman y Leigh Brackett. En realidad se trata de una historia que sirve de excusa para plasmar ese universo personal al que tantas veces nos hemos referido.
La acción discurre en tres escenarios que representan la totalidad del pueblo: la cárcel, el hotel y la calle principal. En ese medio los personajes se mueven y soportan todo el peso de la película, ellos son los que dan vida a esta historia e invitan al espectador a disfrutar y sufrir a su lado.
Hawks recorre los matices de unas relaciones humanas gobernadas por la ética de la amistad, de la lealtad al grupo y de la profesionalidad. Gracias a un reparto muy bien elegido la película, a pesar de su sencillo guion, desborda vitalidad y credibilidad.



Los personalísimos códigos que el director gustaba de introducir en sus películas eran en gran parte fruto de su experiencia vital, no solo de sus convicciones sino también de sus vivencias, por eso era muy dado a dejarse influir en los rodajes por las circunstancias y los imponderables. Hawks rodó “Río Bravo” sin dudar en usar la improvisación y la sorpresa creando situaciones inesperadas incluso para los propios actores. Cambiaba las escenas sin informar a los actores, que reaccionaban con una verídica sorpresa y animaba a sus protagonistas a sugerir, improvisar y proponer cambios.
Los personajes son la clave del éxito de la película, tanto por las excelentes interpretaciones como por la consistencia de cada uno de los papeles. El director acaba hilvanando el resultado dotando a las escenas de unos diálogos maravillosos, a la vez sutiles y contundentes.


Su gran protagonista, John Wayne, es el sheriff Chance, un hombre duro que no pierde la compostura en ningún momento, o casi, porque frente a la mujer que le atrae no sabe muy bien como comportarse, parece azorado y hasta avergonzado, no encuentra las palabras.


Ella, la Feathers incorporada por Angie Dickinson, además de revolucionar la vida del protagonista como siempre pasa con las chicas en el cine de Hawks, se va ganando poco a poco la estima del viril grupo encabezado por Wayne hasta ser admitida en el mismo como un miembro más.


Pero en este film el auténtico motor no es el sheriff sino su amigo el borracho interpretado por un gran Dean Martin. Dude es sin lugar a dudas el personaje responsable de desencadenar los acontecimientos en “Río Bravo”. Partiendo de esa espectacular primera secuencia, en la que sin un solo diálogo Hawks nos sitúa y resume quien es quien en la película; durante todo el metraje el director utilizará al personaje de Martin como vehículo de los acontecimientos, creando situaciones que combinan drama, emoción, comedia y que impulsan por sí mismas la narración.
Howard Hawks realiza su lectura más depurada sobre la amistad y la libertad individual gracias a la relación entre Chance (John Wayne) y Dude (Dean Martin).
El sheriff protege y concede una oportunidad a su amigo más débil, ayudándole a recuperar su autoestima sin maniqueísmos de ningún tipo. Concediéndole siempre soporte, alegrándose con sus síntomas de recuperación y erigiéndose en observador de sus cambios y decisiones.


El viejo cascarrabias Stumpy es Walter Brennan. Este imprescindible secundario se convierte de nuevo en la personificación ideal de uno de los arquetipos hawksianos componiendo al amigo veterano del hombre fuerte. Brennan, que una vez mas borda su papel, nos hará reír con sus intervenciones, rebajando el dramatismo y la tensión las escenas.
Con Stumpy, Walter Brennan consigue su personaje más logrado, tan entrañable como divertido, y es a él a quien corresponderá llevar gran parte de la vis cómica de la película.


La joven estrella del rock Ricky Nelson interpreta el papel de Colorado, el joven sin experiencia a la sombra del gran hombre. Sin embargo existen diferencias sustanciales entre este personaje y otros jóvenes en “vías de madurar” típicos del cine del director, ya que Colorado a pesar de su juventud demuestra una madurez y una independencia emocional superiores a las del Matt (Montgomery Clifft) de “Río Rojo”, ya que trata de mantenerse al margen de un conflicto que no le atañe, aunque al final acabe, por las circunstancias, implicado y compenetrado con el grupo.
Hawks nos lo cuenta a su manera en la escena en la que los cuatro hombres se ponen a cantar en la cárcel, crea una ilusión en la que parece que el problema se ha disipado, que ningún peligro les acecha y que la unión entre ellos les protege frente a todo.
Ricky Nelson era un famoso cantante rock and roll de la época, muy conocido más allá de las fronteras de EEUU. Su presencia en el film beneficio su difusión en el extranjero ya que el joven rockabilly era más popular que the Duke en algunos países como Japón.


La música de trompeta compuesta por Dimitri Tiomkin servirá de catalizador de otro de los momentos más emblemáticos del film, cuando los acordes de la banda de música mexicana que se deslizan desde el saloon a la calle, hagan que Dude rechace el ansiado trago de whisky capaz de acabar con sus temblores y con su dignidad.


Uno de los puntos más interesantes de la película es el establecimiento de una escala dentro de los valores hawksianos, en la que el director eleva a la amistad por encima del resto. 
La película está repleta de escenas en las que la amistad queda plasmada de muchas formas, que van del simple hecho de liarle un cigarrillo al amigo tembloroso, hasta el de darle oportunidad de recuperar la autoestima dejándole llevar la voz cantante en la captura del francotirador escondido en el antro de los Burdette.
Pero sin duda la escena clave con la que Hawks refrenda este ensalzamiento de la amistad es en la secuencia final en la que Chance no duda ni un segundo en entregar a su prisionero a cambio de su amigo Dude, que ha sido apresado por la banda para utilizarlo de moneda de cambio. Ni sus dotes como profesional, ni su conciencia como sheriff, se interponen a la posibilidad de salvar a su amigo.


Queridos compañeros cinéfilos, esta es otra de las grandes películas de la historia del cine que  no debemos perdernos porque disfrutarla es un placer, desde este blog prolongaremos ese disfrute comentándola y analizándola entre todos.

37 comentarios:

  1. Yo lo considero el más perfecto de los filmes de Hawks, una lección de cine tan exacta como la de "La ventana indiscreta".

    Saludos.

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    1. Bienvenido Gonzalo,afortunado tú que sabes elegir y además te alabo el gusto, este film es puro Hawks en un momento espléndido profesional. Veo a demás que lo comparas con el más puro Hitchcock, sin artificios auténtico suspensa.
      Un saludo

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  2. A mi es el Hawks que más me gusta, aunque tengo que reconocer que me faltan bastante por ver. Aunque la secuencia que más me fascina, además del estupendo tiroteo final, que riete tu de Michael Bay, es en la Wayne sorprende a Dickinson poniendose las medias. Simplemente inigualable.
    Un saludo

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    1. Es curioso que te hayas quedado con una escena de Dickinson,los diálogos y las tomas entre Chance y la chica no tienen desperdicio, personalmente me resultan muy divertidas. Ver al super sheriff incómodo sin saber que decir ni como comportarse es muy gracioso.Ella habla sin parar y los diálogos son tangenciales y en varias capas, a pesar de eso esas escenas quedan a la sombra de la trama principal de la película por lo que no se les da el todo el valor que tienen.
      Bienvenido a este blog
      un saludo

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  3. El mejor western de Hawks. Maravilloso de principio a fin. Por cierto, Cristina, ¿qué te parece "El Dorado", a la que podemos considerar una especie de variación sobre la propia "Río Bravo"?

    Un abrazo.

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    1. Hola Ricardo,
      Por supuesto que das en el clavo, se parecen y mucho. Para algunos autores Hawks era tan bueno que ni siquiera necesitaba cambiar de argumento, bastaba con que modificase una historia para conseguir otra buena película. El caso de "Río Bravo" y de "El Dorado" es el mejor ejemplo, las similitudes son evidentes, el argumento, el reparto parecido,utilizaron en parte los mismos decorados, lo que si cambió fueron los costes. El Dorado resultó mucho más cara.

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    2. Como comento más abajo creo que con "Río Bravo" Hawks encontró su lectura definitiva (en cuanto a pureza) del western, por eso mismo sus siguientes western (El Dorado y Río Lobo) no son más que variaciones sobre los mismos planteamientos. Más definidos, personales y alejados de influencias externas, especialmente de las fordianas.
      El mismo Hawks admitía en sus entrevistas que en la escritura y el rodaje de Río Bravo surgieron tantas ideas, propuestas y situaciones que la cosa dio tanto de sí que el autor guardó unas cuantas para "El Dorado".

      De hecho creo que estas tres películas que comparten escenario (el pueblucho fronterizo) y protagonista (el sheriff-Wayne) pueden verse facilmente como una especie de trilogía que va modificandose con el paso del tiempo y con el progresivo envejecimiento del sheriff.
      Así vemos a un Wayne cuarentón en Río Bravo, cincuentón en El Dorado y sesentón en Río Lobo; en todas ellas hay un joven por ahí (Nelson, Caan y Mitchun jr.) como para recoger el testigo del gran hombre.

      Y sí "El Dorado" sería una película un poco más amable y "decorativa". Y eso la hace inferior a "Río Bravo" si comparamos la una con la otra.

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  4. Hacia mucho tiempo que no la veia y como siempre me ha encantado, todos los personajes estan maravillosos en sus papeles, pero Wualter Brennan lo borda y la musica, esa balada, te pone los "pelos de punta", muchas gracias por recordarme esta pelicula y tener la oportunidad de volver a verla.
    Besos

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    1. Me alegro mucho de que la hayas disfrutado. La música es estremecedora y entrañable. También hay que resaltar la fotografía todo el film está inundado de tonos ocres, sepias, basta con echar un vistazo a las fotos de esta entrada para hacerse una idea.

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  5. Una gran película, aunque yo personalmente, y aunque las dos son muy buenas, me quedo con El Dorado y con Robert Mitchum haciendo de borrachín perdido. Es un tipo de cine al que el tiempo le ha pasado factura (por ejemplo, pienso que el western de John Ford, siendo de la misma época, ha envejecido mejor), pero, aún así, sigue siendo una lección de cine magistral, y muy disfrutable. Por ahí guardo como oro en paño una edición coleccionista que encontré de casualidad en una tienda del Soho. Gran entrada, muy completa, como usted acostumbra. Saludos

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    1. Difícil elegir!Río Bravo es un film más oscuro y claustrofóbico, atípico como western por la escasez de exteriores y por la abundancia de escenas nocturnas y de interiores.El Dorado es más abierta y luminosa, y el tema del alcoholismo es tratado con más comicidad en, Mitchum está espléndido en su papel y Wayne le da la réplica.
      Por cierto que placer pasear por el Soho y además conseguir el esa joya!

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  6. Gracias, Cristina, por esta soberbia entrada. Además, da gusto leer y hablar de Hawks a propósito de un título ante el que, sin reservas, me quito el sombrero. Esto es cine, esto es un clásico, esto es un mito. No sólo se trata de una obra maestra en narración, interpretación y demás (tú ya has expuesto muy bien los méritos del film). Es que además contiene algunos de los momentos más memorables de la historia del cine: la escena de la canción "My rifle,my pony and me" o el encuentro en la habitación del hotel entre Wayne y la Dickinson.

    No sé si también esta en el ciclo "El Dorado". Sea como sea, ahí tenemos una perfecta ilustración de cómo a Hawks pequeños pero sustanciales detalles le pueden arruinar, a mi parecer, una buena película. Cómo puede pasar del cielo al infierno...

    Salucines

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    1. El momento de la canción es cuasi mágico son unos instantes de paz y calor humano en un mundo duro y acechante. Dimitri Tiomkin se hizo de oro con ella, por cierto que escribió la melodía como tema central para Río Rojo y como la canción no llegó a tiempo Hawks la guardó para una próxima ocasión. Esta llegó con Río Bravo,le cambiaron la letra y mantuvieron la melodía.
      Ah mon ami! Los matices marcan las diferencias! Hawks decía que el cine no era arte, sino negocio y una forma de pasárselo bien,además con Río Bravo ganó una fortuna, probablemente fue la película más taquillera del director.Y que fina es la linea que ¿separa? el cielo del infierno..


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  7. Yo también soy más de Río Bravo que de Río Rojo o El Dorado. Y eso que estas dos últimas me parecen dos grandísimas películas, pero sin llegar a las cotas de excelencia de Río Bravo.
    Porque en el fondo con Río Bravo lo que el director americano realiza es una declaración de principios, ya que es la película con la que Hawks define su visión definitiva del western y por ende de las relaciones humanas.

    Como bien comentas Cristina, tras un parón creativo de casi cuatro años Hawks vuelve siendo más fiel a si mismo que nunca y sintetiza en Río Bravo la esencia de sus experiencias personales sumadas a sus códigos éticos y cinematográficos para plasmarlos en un marco, el Oeste Americano, en el que el realizador y sus personajes puedan desarrollar con entera libertad esos mismos códigos.
    Pero es muy curioso que Hawks no vuelva a los grandes escenarios naturales que tan buenos resultados le dieron con "Río Rojo", si no a un espacio mínimo, de marcada sobriedad, como es el del pueblo fronterizo. Con ello ya podemos intuir que el director no va a realizar ningún tipo de concesión esteticista ni efectista en la cinta, sólo lo esencial.

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    1. Quizás fueron los años de reflexión cinematográfica y el cambio de rumbo que dio a su trayectoria, volviendo a "lo que era antes", o quizás salió así porque sí. La falta de artificio y de pretenciosidad dan a Río Bravo una dimensión de obra maestra y de mito como dice Fernando.
      Comparo esta obra a esos cuadros en los que el pintor consigue plasmar la esencia de su mensaje sin dejar rastro de lo superfluo.
      El Dorado llegó a posteriori, y en esa película sin duda excelente,más fácil y más ligera, el director se alejó de la sobriedad y se permitió cierto vaiven "decorativo".

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  8. En mi opinión estamos ante un Hawks riguroso, profundo y repleto de matices. Esplendoroso en todo caso. La idea de la segunda oportunidad para Dean Martin, la sabia experiencia de Walter Brenan y la química entre Wayne y Dickinson son articuladas de forma muy precisa. Y sobre todo armoniosa. Ninguna subtrama va por encima de las demás, pero todas ellas están incluso por encima de la excusa que sirve de trama principal, de la que uno puede olvidarse tranquilamente y no sucedería nada.
    "Eldorado" siempre me ha parecido la versión Hatari. Igualmente enérgica pero tal vez más desenfadada, como guiñando un ojo al espectador. Su fluidez es apabullante. Rio Bravo me parece más recia.
    Mención a parte para el uso del reducido espacio escénico de la oficina del sheriff como auténtico ejemplo de sabia teatralización del western,que no pierde pese a ello su pura esencia cinematográfica. Muchos quilates de cine se atesoran en esa oficina. Un lujo, las dos. Un abrazo

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  9. No podría expresarlo mejor, tanto el paralelismo de las tramas como la teatralización del western. Río Bravo se rueda en interiores, hay cuatro escenarios fundamentales y una luz o semi-luz que los alumbra. El caso es que me gustaría hacer hincapie, además de todo lo que comentas en los diálogos. Hawks reescribió este guión a su imagen y semejanza, apoyado por Furthman y Brackett claro,pero esos diálogos son espléndidos,esa forma de decir lo contrario de lo que se piensa y de entender exactamente lo que quiere decir, sobre todo cuando los que intervienen son Chance y la chica. Puede que Hawks lo aprendiera de su amigo Hemingway que también utilizaba la fórmula.

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  10. Nadie lo ha dicho todavía así que lo diré yo la fotografía de Russell Harlan es una maravilla, para mi es uno de los mejores fotógrafos en color del cine clásico (sin menospreciar sus trabajos en B/N) Sus cuatro películas en color con Hawks, todas ellas muy diferentes en cuestiones fotográficas, son magníficas; la calidez de los colores, el manejo de la luz y la sombras...

    No sé con cual de ellas quedarme como la mejor fotografiada, estaría entre Hatari!, Rio Bravo o Su juego favorito.

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  11. Toda la gama de los ocres, anaranjados, marrones, cremas y rojos con el contrapunto de algún azul o negro. La luz a media candela y los interiores dan un aspecto intimista y crean "atmósfera".Todos estos colores parecen brillar con luz propia, es realmente especial.

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  12. Un gran western que habla sobre la amistad, desde luego. La entrada está perfecta, Cris. Me ha gustado la sencillez y claridad con que la expones.
    Me gusta mucho que en un espacio reducido, que no pasa de los límites del pueblo, se desarrolle toda una aventura. Aquí hay aventura e intimidad unidas. Creo que para que haya aventura no tiene porque haber viajes y descubrimientos de lugares nuevos que pueden guardar cualquier peligro (en ese sentido El Dorado, también de Hawks, es más clásica en el concepto de aventura que Río Bravo. Por cierto el título en el original parece que no se acentúa el Rio)

    Me gusta como evoluciona el personaje de Dean Martin, y su perfil (está estupendo). Se sobrepone a las humillaciones y demuestra coraje y amor propio; quiere volver a ser el que fue antes de conocer a esa chica que no sale en pantalla, pero que está ahí de otro modo. En ese camino habrá muchas dudas y sufrimiento. Aquí se trata el tema del alcoholismo de un modo singular, al ser un western. Parece como que Martin saldrá adelante porque es todo un hombre que superará la dificultad. No cabe que el alcohol termine con uno cuando hay un peligro tan evidente que puede acabar no sólo con uno mismo sino también con tus amigos.

    El asedio de los hombres del hermano del asesino que tienen retenido en la cárcel podría interpretarse como el ataque indio a un fuerte. Rodeados y resistiendo…

    Un abrazo

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    1. Es una forma muy interesante de verlo. me refiero al asedio indio y al hecho de que la debilidad de uno pone en peligro al grupo y eso es lo que da fuerza a Martin para superar su adicción.
      Hawks decía que Martin descubrió lo buen actor que podía ser al hacer esta película. Se esforzó y trabajó mucho practicó con el arma y sobre todo entendió el "tipo de borracho" que Hawks quería.
      Una escena que me encanta es la del bar con el forajido herido escondido,y resulta curioso que Hawks utilizase un plano picado muy atípico en él.Priorizó el mensaje, osea que quería que se viera donde estaba cada uno de ellos en esos momentos, a su habitual uso de la cámara.
      Me parece que en El Dorado también hace algo parecido en la escena de la lucha en el campanario solo que la cámara estaba abajo en vez de arriba.

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    2. La ausencia de indios en Río Bravo es el único elemento icónico del western del que realmente carece la película. Gracias a la intuición de Javi, completamos el cuadro.
      Congratulations!

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  13. Nunca había imaginado a Río Bravo como una especie de respuesta cinematográfica a Solo ante el peligro, pero es muy cierto lo que expresas: precisamente hace muy poco vi la segunda en la tele y después de esta interesantísima disección ya me están entrando ganas de ponerme a revisarla una vez más.

    De Río Bravo siempre me queda en la memoria la sensación de claustrofobia que se produce a causa tanto de los escenarios como de la iluminación en primer término, definida además en el guión por los movimientos de los personajes sometidos a una cautela forzosa.

    Creo que sin ese excepcional reparto el amigo Howard no hubiese logrado una pieza tan redonda: cuando alguien me dice que Dean Martin no era más que un cantante bien parecido, siempre le recomiendo que vea Río Bravo.

    Un abrazo.

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  14. Completamente de acuerdo!
    Dean Martin tenía mucho interés en hacer la película así que su representante fue a ver a Hawks. este le citó para el día siguiente a las nueve y media.El caso es que Martin estaba en Las Vegas cantando y acababa su show a las doce de la noche de ese mismo día.Para llegar a la cita madrugó alquiló una avioneta y llegó tarde porque le costó mucho atravesar la ciudad en coche. Hawks que le esperaba no estaba nada contento por el retraso, pero cuando se enteró del esfuerzo que había hecho Martin le adjudicó el papel directamente.

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    1. Me parecen muy interesantes las matizaciones que hace Josep sobre el clima claustrofóbico de la película, enfatizado por los escenarios reducidos (especialmente la cárcel), la iluminación, la nocturnidad y la vigilancia continua de los pistoleros.

      Ese punto de suspense y/o tensión amenazadora ya lo había utilizado Hawks en "The Thing" con el mismo grado de eficacia. En ambas películas la sensación de amenaza es constante, a la par de la sensación de fuerza que desprende el grupo, ya que en todo momento la realización nos confirma que sus componentes aúnan valor y profesionalidad suficientes para afrontar sin titubeos la amenaza.
      También en ambas Hawks contiene la angustia que sobre el espectador genera ese clima claustrofóbico con las interacciones entre los miembros del grupo, especialmente con las muestras de humor viril y el flirteo entre las parejas protagonistas.

      Esa atenuación de la angustia esta especialmente bien resuelta en Río Bravo con la secuencia musical.
      Como dice Cris mientras los héroes cantan, se congela el tiempo y la amenaza se disipa. Hawks plasma en esa escena una cálida y utópica representación de su concepto de amistad masculina.

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    2. Además un elemento que atenúa la angustia del espectador es la actitud de Chance que permanece tranquilo en todas las situaciones. A pesar de que el entorno se vuelve cada vez más hostil él se mantiene impertérrito. Ni siquiera cuando matan a su amigo pierde el control.
      respecto al borracho se mantiene a una prudencial distancia desde la que puede ayudar y observar sin implicarse emocionalmente. Algo así como un padre que vigila y dirige los pasos de su hijo por la vida.

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  15. Pues poco queda por decir, vamos a encumbrarla tanto que igual se nos cae por algún sitio. Ni que decir tiene que está entre mis Westerns preferidos, pero de los "Rios Hawkianos" prefiero el "Rojo". Tiene momentos grabados, aparte de las piernas de la Dickinson, me refiero a ese momento musical, que parece apaciguar, o dar un momento de relax a la película con los protagonistas esperando dentro de la oficina, nada menos que My rifle, My pony and my y Cindy, cantada por ese sosias de Elvis llamado Ricky. Estupendo post, y yo es una película que suelo revisar a menudo, pero insisto que tengo un poco por encima Red River, quizás más por algún motivos extracinéfilo.

    Saludos
    Roy

    PD: Bueno ahí, en vez de Roy, era Stumpy, que quede claro.:-)

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    1. Rojo es más vibrante, transmite más emoción y transcurre por ese magnífico mundo de inmensos horizontes.Lo peculiar de Bravo es precisamente que más parece una obra de teatro reflexiva casi existencialista o filosófica.Menos aventura y menos epopeya.

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  16. Otro análisis estupendo de la obra de Hawks.
    Creo que todos estamos de acuerdo en que es una película maravillosa, inmortal y una obra maestra de un calado impresionante.
    También hay que reconocer la influencia de esta película en muchos directores de la actualidad. Ese grupo atrapado, es una reiteración en muchos argumentos de la actualidad. Ahí está el bueno de John Carpenter, que siempre hace sus películas con la premisa de este Río Bravo.

    Yo estoy un poco con el amigo Roy. A mi el western que más me gusta de Hawks es Río Rojo, tampoco sabría esplicar muy bien la razón, porque entre obras maestras es difícil elegir. Supongo que es cuestion de nostalgia.

    Lo dicho, una maravilla, que apetece verla una y otra vez.

    Un abrazo.

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    1. Como se decía en un comentario parece que el western de Hawks ha envejecido peor que el de Ford. Quizás porque Hawks puede transmitir sus valores desde cualquier género, no exclusivamente desde el western. El argumento se repite, pero acaso consiguen superarlo estética y filosóficamente?

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    2. Creo que lo que realmente ha envejecido es el modelo masculino propuesto por Hawks; como bien comentas son hombres de una pieza, viriles y sin dobleces, que sólo titubean ante las mujeres que desean, aunque no renuncien a su cortejo.
      Es un estereotipo masculino que ya no se lleva.

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    3. Probablemente tienes mucha razón. Personalmente deploro que se haya perdido ese modelo que me interesa y gusta. Por supuesto entiendo que la parte negativa del mismo es ese "machismo" que conlleva.

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  17. Tendría que revisarla porque hace tiempo que la he visto y no la tengo 'fresca'. Recuerdo el principio: una secuencia en la que vemos a los personajes pero la acción transcurre sin ningún tipo de diálogo... hasta que vemso a Wayne. Me había gustado mucho.
    Estupendo, de nuevo, Walter Brennan. Un secundario de lujo!
    Saludos.

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  18. Si, esa escena es muy inquietante,cuenta muchas cosas sin una palabra. Nos define la relación entre Chance y el borracho, lo malísimo y despiadado que es el malo, la devastación en la vida de Dude, la forma de hacer la cosas del sheriff Chance.......
    A mi también me gusta mucho el viejo Brennan es entrañable y simpático, leal valiente y a pesar de que parece lo contrario no tiene un pelo de tonto.
    Si en esta ajetreada vida que llevamos encuentras un ratito para disfrutarla no dejes de hacerlo..

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  19. Cada vez que tengo que hacer una relación de las mejores películas de la historia del cine me vien este "Río Bravo" como de las primeras. Despues meto muchas más y otras del mismo director como "Tener y no tener" Cuando veo que son demasiadas empiezo a eliminar y nunca encuentro una razón para eliminar "Río Bravo". Mira que suelo eliminar "El acorazado Potemkin" y "Ciudadano Kane", pero esta no.

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  20. Hace tiempo ya que no le veo, pero siempre me quedará ese regusto de ver un Western con Jhon Wayne, además, está muy bien acompañado de Martin. Tengo en mi memoria una parodia que hizo un grupo de teatro gallego de esta película que era para mondarse de risa.

    Un saludo.

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    1. Pues mira sí que debe dar para una parodia! Una idea divertida desde luego, me pregunto que diría Hawks al respecto.

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