lunes, 28 de enero de 2013

VIVE COMO QUIERAS


Este es realmente un buen momento socioeconómico para ver esta película de Capra, porque… ¡Ojalá pudiéramos vivir como quisiéramos! Lo que seguro podemos es pasar un buen rato en compañía de los protagonistas de esta película que como casi todas las de este director nos deja una sonrisa en los labios; y en esta ocasión además nos otorga el consuelo de identificarnos con los mismos, para paliar el sentimiento de injusticia y abuso al que nos vemos sometidos en esta famosa crisis.
El título original “You Can’t Take It with You” hace referencia además al exceso de avaricia que nos hace olvidar que nuestros bienes terrenales quedarán tras nosotros, y en ningún modo nos acompañaran al más allá, ni pagando a Caronte un “sobresueldo”.


FICHA TÉCNICA: VIVE COMO QUIERAS“You Can’t Take It with You”.
AÑO: 1938. DURACIÓN: 126 min. PAÍS: Estados Unidos.
DIRECTOR: Frank Capra.
GUIÓN: Robert Riskin. MÚSICA: Dimitri Tiomkin.
FOTOGRAFÍA: Joseph Walker (B&N).
REPARTO: Jean Arthur, Lionel Barrymore, James Stewart, Edward Arnold, Misha Auer, Ann Miller, Spring Byington, Samuel S. Hinds, Donald Meek, H. B. Warner, Halliwell Hobbes, Dub Taylor, Mary Forbes.
PRODUCTORA: Columbia Pictures. Productor: Harry Cohn, Frank Capra.
GÉNERO: Comedia. Comedia Romántica.

SINOPSIS: Anthony P. Kirby es un hombre de la banca y un negociador implacable dispuesto a todo para lograr sus objetivos que son entre otros monopolizar el negocio armamentístico. Para conseguir su objetivo necesita construir una gran fábrica, y para ello precisa desalojar a todo un barrio, pero una familia asentada en una antigua y pequeña casa se niega a vender frenando así todo el proyecto.
Tony Kirby, hijo y heredero del gran hombre, está enamorado de su secretaria, la bellísima Alice Sycamore, que no es otra que la nieta del viejo Martin Vanderhof; el cabeza de familia de ese hogar, refugio para los más variopintos personajes, que se ha convertido la casa de la discordia.


Este es un film que bien podríamos ver en familia un sábado por la tarde y quedar satisfechos con el regusto feliz y utópico que nos brinda. Pero también podemos profundizar en los mensajes que nos transmite Capra en su película y deducir a través de ellos  una buena parte de la política roosveltiana y de las inquietudes presentes en el pueblo llano durante la difícil época de la Gran Depresión norteamericana.



La película está basada en la obra de  teatro de George S. Kaufman y Moss Hart titulada “You Can’t Take It wiht You” que se estrenó en Broadway en 1936 con gran éxito de público, pero  que no pasaba de ser una comedia social que evidenciaba las diferencias formales entre dos mundos opuestos. Capra y su guionista habitual Robert Riskin realizaron un trabajo excelente en la adaptación del libreto redibujando las líneas argumentales y los personajes de acuerdo con las coordenadas de su cine.
El guion nos presenta dos mundos opuestos:
Por un lado aquel en el que el fin primordial es conseguir dinero (y cuanto más mejor). Un dinero que se traduce en poder y en influencias de las que presumen y desbordan los Kirby.
Por otro lado el mundo de los Vanderhof en el que la pretensión última de los que lo habitan es conseguir ser felices haciendo lo que desean y disfrutando con ello.


Como abanderados de ambas posiciones vitales tenemos al rotundo Sr. Kirby (Edward Arnold), un hombre físicamente imponente, con un vozarrón arrollador y con problemas de estómago.
El abuelo Vanderhof (Lionel Barrymore), como todos le llaman, es una persona tranquila pero intensa que transmite esperanza a sus congéneres y que no necesita alzar la voz para transmitir sus más que firmes convicciones. El representa para el espectador la viva imagen de la evidencia del absurdo y desnaturalizado mundo de los Kirby.
En una prolongación de la política de Roosvelt el abuelo encarna las virtudes del buen americano mientras que Kirby lidera la postura que les ha llevado a la crisis.
Capra expone las malas artes políticas que aquel utiliza para conseguir sus propósitos y burlar las medidas legales emprendidas por el gobierno contra los grandes monopolios.



La vida de Kirby se desarrolla entre despachos, teléfonos y reuniones. El gran hombre arrastra tras de sí un  ejército de empleados, lacayos y socios que le temen y admiran a la vez. Sus intercambios verbales están presididos por un vocabulario agresivo en el que abundan términos tales como ganar, conseguir, monopolio, armas, guerra, congreso, destruir, utilizar cualquier medio, dinero y poder.
El tiempo es oro y no se puede desperdiciar. En ese entorno solo destaca por diferente Tony Kirby (James Stewart), hijo del magnate que aún dejándose llevar por las circunstancias porque cree que es su obligación familiar,  es de talante desinteresado y no da al dinero un valor desproporcionado.


La casita de los Vanderhof es un lugar encantador habitado por personas y personajes pintorescos que se dedican a hacer exactamente aquello que más felicidad les produce.
Conviven en un gran salón donde se relacionan entre sí respetando y tolerando las peculiaridades de cada uno. Si les acompañamos al sótano nos adentramos en el taller mágico de Gepetto acunados por los acordes de “Los Siete Enanitos”.
Impera el respeto y el aliento hacia la libertad individual, al derecho de cada individuo a decidir y elegir. Sus conversaciones parecen extraídas de un mundo de cuentos; luego uno pinta, otro baila, aquel toca un instrumento, ese fabrica fuegos artificiales, la otra cocina pastelitos… y todo ello aderezado y respaldado por la filosofía del abuelo.
El comportamiento de sus miembros es excéntrico e ingenuamente individualista y dibuja un mundo utópico y desligado completamente del mundo real. A poco que nos paremos a pensar es imposible que puedan vivir sin ingresos y sin cumplir con sus obligaciones fiscales y sociales, y eso en realidad no tiene ninguna importancia, eso es precisamente de lo que se trata: De que sin tener el dinero como meta se puede ser mucho más feliz.
Este mensaje transmitido por Capra con el apoyo del gobierno debió ser un encantador bálsamo para el pueblo americano en aquellos momentos de escasez y dificultades económicas. Quizás por eso mismo nos lo podamos aplicar a nosotros mismos hoy en día, teniendo en cuenta coyuntura por la que pasa nuestro país.


Capra también se sirve de este personaje para recordar al espectador que existe un mundo sin guerras, posicionándose en contra de la actitud pro-bélica de Kirby que está muy interesado en vender armamento.
Introduce también las claves de la desactivación ideológica llevando a absurdo la Revolución Rusa al utilizar los colores de la bandera roja como reclamo para vender pastelitos, o al poner en boca del abuelo un bonito discurso sobre los “ismos”:

“Hoy cuando las cosas te van mal, te consigues un «ismo» y ya eres alguien”.

O en el diálogo entre el representante del fisco, que se erige como uno de los momentos más intensos y a la vez más divertidos de la película. En esa conversación el abuelo Vanderhof insiste en su derecho a decidir que hacer con su dinero y a conocer el destino que el gobierno le depara, para dar o no su aprobación al pago de impuestos.


Capra además de orientar el fondo del film no descuidó detalle en los aspectos artísticos y cinematográficos. Eligió un reparto estelar en el que se daban cita artistas consagrados, estrellas incipientes y un buen puñado de magníficos secundarios.
Los protagonistas masculinos del film bordan su papel y el contraste entre ellos, ya sea por su presencia física (el delgado y elegante James Stewart, el anciano Lyonel Barrymore y el contundente Edward Arnold) como por el dibujo de las características de sus personajes, subraya las peculiaridades de los unos frente a otros.
En el reparto femenino no desmerece, Jean Arthur lanza un personaje lleno de energía y vitalidad, Mary Forbes, encarna a la estirada y rígida Sra. Kirby en contraste con una Ann Miller, Essie Carmichael, de comportamiento naïf y encantador.
El personaje que introduce el toque más humorístico es Misha Auer, en forma de profesor ruso de baile más interesado en el menú de la cena que en su poco talentosa alumna.


El film está rodado completamente en estudio y se desarrolla casi al completo en interiores, como la pieza de teatro de la que proviene, y el acompañamiento musical perfectamente adaptado y diferenciador de los dos mundos contrapuestos corre a cargo de Dimitri Tiomkin.
La fotografía en blanco y negro de Joseph Walker, vuelve una vez más a jugar un papel esencial a la hora de transmitir emociones paralelas al texto y a la escena. Luz y calor para la casa Vanderhof-Sycamore y sombras para las oficinas Kirby.


Y aquí acabo, con esta entrada apenas he esbozado las líneas de análisis que me parecen más interesantes y dejo paso al cine forum para exprimirlas.

29 comentarios:

  1. En el dinero, el clasismo y el idealismo, parece tener algo de Vivir para gozar, ¿no, Cris? No me doy cuenta si la he visto; creo que sí, pero tengo que volver a verla. A ver si lo hago en unos pocos días. Espero decir algo más, lo que me pareció y todo eso.
    Un abrazo. La entrada está estupenda, como siempre que la haces, Cris. Ciao.

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    1. Hola Javier,
      Espero que encuentres ese ratito para ver la película estoy segura de que sabrás disfrutarla, tanto a nivel emocional como en el plan intelectual.
      Adelante pues esperamos tu opinión!

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  2. Me encanta esta película, está llena de momentos buenísimos y plantea análisis muy interesantes, como el que has plasmado en estas líneas, Cristina.

    Si hay algo que me encanta de las películas de Capra (y de otros directores del momento) es la importancia de los personajes secundarios y como un personaje aunque salga tan solo un minuto puedes elaborar toda su historia. Esta película está llena de buenos personajes secundarios, absolutamente inolvidables. Yo aquí voy acordarme del bueno de Donald Meek. Ese hombre con cara de asustado pero que, en este caso, es un valiente que decide dejar la vida que no le gusta y encarar una nueva situación disfrutando con lo que hace...

    Lo que puede hacer la melodía de una armónica...

    Besos a los dos (Cristina y David)
    Hildy

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    1. Al hilo de los personajes secundarios, ¿Que me dices del fantástico profesor de baile? protagoniza escenas divertidísimas.Lo cierto es que todos ellos revolotean en torno a los protagonistas pero son los que tiñen de encanto y fantasía el mundo creado por Capra. Me encantan los inventores del sótano, son el vivo retrato de unos críos de diez años con sus juguetes y sus ilusiones, y por supuesto sus trastadas. Solo se les puede entender en clave de humor y viéndolos con ojos transigentes.El valiente Donald nos da ejemplo y envidia desde luego ya quisiéramos ......

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  3. Hola Cristina, hacía años que no veía la película y la he vuelto a ver (desafortunadamente doblada, no me gusta nada como doblan a James Stewart).

    En la crítica a los banqueros que no viven nada más que para acumular me recuerda a “Mary Poppins” (por cierto que uno de los adosados se apellida así).Me encanta esa idea de disfrutar de las pequeñas cosas y hacer lo que realmente te gusta en la vida. Además está eso tan raro hoy en día de la familia extendida que ya no aparece más que en películas de época, (otra familia así es la de “Días de radio”). Pero la pregunta es si sería factible realmente, Alice trabaja para los Kirby. Ed y Essi venden dulces y parece que les va bien. Paul y Mr DePinna hacen y venden fuegos artificiales. Y el abuelo tiene la casa y recibe ingreso de alguna propiedad. Pero también tienen que pagar a los que se adosan a la familia… La visita de los Kirby que culmina con los fuegos artificiales es muy divertida.

    Saludos

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    1. Pues quizás sumando y restando dólares puede que el balance diese positivo y que la respuesta a tu pregunta fuese un gran y desafiante SI.
      Pero en que circunstancias podría una familia y sus allegados compartirlo todo en la vida real? Solo he visto esa situación en casos de pobreza absoluta, cuando del sueldo de uno viven diez, y solo en países con tradición familiar.Así que aunque económicamente fuese posible no estoy segura de que la buena voluntad y la solidaridad llegaran a hacerlo posible?
      Para no caer en el pesimismo me quedaré al igual que tú con el disfrute de los pequeños detalles de la vida.
      Recuerdo "Días de Radio" y a una familia sentada frente al aparato en absoluta comunión.

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  4. Bueno Cristina, buenas Cristina, ya hemos llegado al Capra capriano.

    Pues, para empezar, y a pesar de todo, esta película no está mal. Tiene un buen reparto y el director conoce el oficio. Pero ese buenismo... Además, fíjate, para recrear un ambiente anárquico, en plan "vive como quieras", hay que ser un Preston Sturges o los Hermanos Marx. Porque el humor y la comedia en esta clave (la clave del humor y la comedia) está en no tomarse uno mismo demasiado en serio ni soltar sermones. Bueno, pues todo lo contrario que hace Capra.

    Sé que este cine gusta a mucha gente, de modo que discretamente me retiro. Hasta vuestra próxima entrada, quiero decir...

    Salucines

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    1. Hola Fernando,
      No te sientas tan solo en tu visión del "encantador" Capra, al menos yo te acompaño parcialmente porque sus películas a pesar de ser divertidas y estar bien dirigidas contienen un ramalazo ñoño al que no soy nada afín.Si dejara que esa parte de mi opinión sobresaliera sobre las demás diría que nos manda un mensaje artificioso embadurnado de miel y que se hace empalagoso. Pero como no deseo ser extremista me quedaré en que sus películas son algo tibias.
      Un saludo amigo

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  5. Uno de mis Capras favoritos, ver a toda esa pléyade en viviendo mancomunados siempre me ha hecho mucha gracia. Yo no estoy de acuerdo con Fernando sobre el dichoso buenismo Capriano, a mi no me molesta en absoluto.

    Saludos
    Roy

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    1. Como he comentado a Fernando algo de buenismo Capriano sí que percibo, pero no oculta la diversión y la buena mano de Capra para las escenas divertidas y las situaciones hilarantes. me gusta eso de la pléyade mancomunada, muy bueno!
      Y que pasa con la historia de amor, parece que nadie se acuerda de ella!

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  6. Tras la famosa pero poco personal "HORIZONTES PERDIDOS", nuestro Capra volvía por sus fueros con esta excéntrica comedia social que arremetía "alegremente" contra la norma, los corsés, la agresiva avaricia capitalista y otras zarandajas y en defensa del libre albedrío. Es decir, estamos hablando de un Capra que aún estaba muy lejos del desencanto que, pese a su comicidad, rezumaron sus últimas películas. En virtud de lo cual, en "VIVE COMO QUIERAS", todo ese optimista discurso es desplegado en un delicioso contexto, un escenario habitado por personajes de marciano comportamiento dibujados con amoroso talento perfilador.
    Un saludo.

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    1. No sabría expresarlo mejor, Capra debía estar disfrutando de las mieles del éxito en aquel momento y eso es lo que se trasluce, porque un mundo tan mágico tan desmesuradamente polar como el que refleja debía estar acompañado por su propio impulso vital, y más tarde cuando este se extinguió dio paso a la amargura y a la crítica sumergidas tras los tópicos de la comedia.
      Marcianos muy marcianos, algo así como humanos diseccionados de su su parte de lobo, son los habitantes del feliz hogar.





      Horizontes Perdidos fue un fracaso comercial y Cohn no estaba nada contento. Los encontronazos y la disparidad entre él y Capra iban en aumento. Capra estaba deseando tener más independencia e incluso acariciaba la idea de independizarse de la Columbia. En aquel momento el director quería abordar un proyecto sobre cine de época concretamente la vida de Chopin. Pero Cohn quería otro éxito, y no iba a permitir arriesgar con innovaciones así que apostó por Vive como quieras dirigida y tratada con los condimentos del éxito Capriano.

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  7. Me gusta mucho, una de mis preferidas de Capra. Como bien dices, en estos tiempos ni que al pelo.
    El vivir la vida de esta manera es una utopía pero que bien nos lo hace pasar.
    Un mensaje que después de tantos años sigue estando vigente, con un aire de optimismo que nos produce un chute de ánimo tremendo.
    Nunca he entendido esos ataques al cine de Capra, por hacer... estas maravillas.
    Y como me gusta Jean Arthur...

    Un abrazo.

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    1. Yo diría que el ataque no es por hacer estas maravillas sino por inventarse estas maravillas...
      Por cierto que una de las escenas en la que Jean Arthur está estupenda es la del restaurante lleno de gente snob que se escandaliza por el cartel que la chica lleva a la espalda, un claro guiño a la escena de "La fiera de mi niña", y no por ello menos divertida. La forma en que Tony resuelve la situación es disparatada y muy divertida.

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  8. Tras esa apariencia naif y buenrollista que desprende "Vive como quieras" encontramos una película la mar de interesante porque en ella se dan cita de forma un tanto anárquica e incluso contradictoria varias de las pulsiones discursivas que caracterizan la obra de Capra.

    A saber:
    -La reivindicación del hombre corriente.
    -La demonización del capital depredador (encarnado en papa Kirby).
    -La utopía social como estado ideal del ser humano.

    Estos tres principios forman el corazón de la película, a ellos se suman unas cuantas pinceladas de la filosofía new deal tamizada por el tandem Riskin-Capra... No me puedo creer que F.D. Roosevelt y sus muchachos contemplasen con buenos ojos la apología de la objeción fiscal que los guionistas ponen en boca del abuelo Vanderhof.

    Este medio interno queda cubierto por el realizador con un eficaz cuerpo de comedia (extravagante y romántica a la limón) con algunas gotitas de melodrama, para acabar en el habitual happy end capriano, sin cargar las tintas.

    Muy buena para pasar un buen rato, y excelente si profundizas en sus claves.

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    1. Un tema tremendo el de la abstención fiscal.Puede que Capra estuviera harto de impuestos y se tomara una divertida revancha. El caso es que lo resuelve con una frase del abuelo que te sume en la confusión cuando dice que él no le debe nada al fisco. hasta Tony que ha presenciado toda la conversación pega un respingo al oírla.
      Capra debió inspirarse en el texto de Thoreau: "Del deber de la desobediencia civil" en el que apelaba a la libertad que debía garantizarle su país y a su propia responsabilidad, y a su derecho para conocer el destino final de su dinero y el derecho a negarse a pagar sus impuestos si este no destino no le parecía justo.El trasfondo político de la decisión de Thoreau fue la guerra de Méjico de 1846, lo que le llevo a no pagar impuestos por lo que fue encarcelado durante algún tiempo.

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  9. Leo los comentarios de los compañeros y tus respuestas y no veo motivos para demorar más uno de los debates más interesantes que surgen tras el visionado de la película:
    ¿Por qué chirría alarmantemente, especialmente en este largometraje, el mensaje capriano?
    Apuntaré mis motivos (sin extenderme ahora que son las 4:00 de la mañana); el descontento capriano se traduce fundamentalmente en denuncia y propuesta escapista, de forma poco estructurada y sobre todo poco realista.
    Si además le sumamos esos tics adoctrinadores (los de esta película no son especialmente cansinos) tan del gusto del director; el mensaje final que no me cabe duda que encierra una denuncia social, de lo más legítima, queda devaluado. Caricaturizado creo que es un termino más aproximado, si tenemos en cuenta que estamos frente a una comedia llena de personajes extravagantes, lo que lleva a que el mensaje de fondo pierda mucha fuerza y que la comedia (como bien indica Fernando) pierda sustancia cómica.

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  10. Lo del escapismo me parece muy acertado, parece que Capra estaba más que saturado de algunas cosas, léase filosofía, idealismo, obligaciones y otros... de su día a día y se evadía a través de algunos de los personajes de sus películas, ansiosos por marcharse lejos a conocer mundo. Por ejemplo el protagonista de "Que bello es vivir" soñaba con marcharse de aquel pueblo en que nació. En Este film es la situación entera de la casa utópica la que llama al escapismo del director, algo así como otro. mundo. En "Horizontes perdidos" escapa al Himalaya a un lugar igual de utópico. Ese film no tuvo el éxito en taquilla de "Vive como quieras" quizás precisamente porque el espectador no podía identificarse con esa utopía excesivamente distante de su realidad.Pero en Vive como quieras recrea la misma utopía pero esta vez la sitúa bien cerca de su público, por eso tuvo más éxito.

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  11. Una crítica al capitalismo en toda regla. Capra nos explica que el sistema capitalista, su esencia, es egoísta, muy individualista y sin ningún tipo de solidaridad. Palabras como humano no tienen cabida en él y siendo así no es de extrañar el conflicto que surge entre el banquero y su hijo, que a parte de estar enamorada de una chica especial, que es como su familia, no tiene la misma cultura del capital que el padre (atentos al guiño final en la cena con los “comerciantes” de esa familia que hacían pirotecnias y demás… ahí podía haber comercio y se podía hacer negocio…)
    Maravillosa peli de Capra. Este cine es una delicia verlo. Se te pone una sonrisa durante toda la peli, difícil de abandonar. ¿Qué es una peli ingenua? Sí, es de un idealismo de cuento de hadas, pero todos los que la vemos por un momento, y tenemos un mínimo de sensibilidad, nos volvemos igual de ingenuos, maravillosamente ingenuos. El cine como arte espectáculo de los buenos sentimientos. Una gran lección de humanidad contada con esa gracia y agilidad característica en Capra. Una gozada poder ver este tipo de cine clásico.
    Un abrazo, Cris, y otro para David.

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    1. Estupendo comentario el tuyo Javier, consigues sintetizar en pocas palabras el elixir que desborda la pantalla cuando ves la película.Sin caer en en la ingenuidad pero conociéndola y sin olvidar cuanto la necesitamos.Es un cuento de hadas con música de hadas y personajes encantadores o tan malos como los malos de los cuentos.
      Unos segundos "de cuento" en la vida nos hacen recuperar la esperanza.
      Un abrazo

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  12. Acabo de re-verla porque la había visto hacía tiempo y no la recordaba muy bien.
    Capra cien por cien!!
    En esta película no encontramos a esa Jean Arthur cómica de otras veces (porque su personaje no lo es) y la verdad es que se nota en falta ya que es una actriz de la que no he visto mucho, pero que creo que es una gran cómica.
    Stewart es un poco bastante parecido a nuestro querido George Bayley, no?
    Y Barrimore con lo odioso que era en '¡Qué bello es vivir!' y qué abueno tan entrañable aquí.
    Yo creo que me lo pensaría muy mucho antes de meterme a formar parte de esta familia!! Vaya locura!! Ja, ja, ja...
    Saludos.

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    1. ¡Pertenecer a esa familia! ¡Menudo reto a la cordura!
      Resulta que en realidad el argumento incluye una historia de amor, un Romeo y Julieta que pasa desapercibido dada la intensidad de los relatos paralelos. Al leer tu comentario he caído en que probablemente sea el enfoque cómico que ambos enamorados pero sobre todo Jean Arthur el que aligere el romance hasta dejarlo flotando entre las demás lineas argumentales.
      Un saludo

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  13. Olá, parceira, estou de volta, pronto para trocar comentários e seguir suas postagens. Fico feliz em ver que seu blog continua a todo vapor.
    Cumprimentos cinéfilos!

    O Falcão Maltês

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  16. Olá, amigo, O FALCÃO MALTÊS está de volta ao antigo espaço/ blog.
    Vamos voltar a trocar ideias cinéfilas?
    Abraços
    http://ofalcaomaltes.blogspot.com.br/

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  17. El discurso de los ismos es, simplemente, impresionante. Muy de actualidad. Precioso blog por cierto.

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