martes, 10 de mayo de 2011

ORSON WELLES




“No me interesan las obras de arte, la posteridad y la fama, únicamente el placer de la experimentación en sí misma, es sólo en este terreno donde me encuentro verdaderamente honesto y sincero”

Así habla Orson Welles, de si mismo y de su obra.
Vamos a adentrarnos en estos ciclos en el mundo terriblemente complejo y contradictorio de Welles.  Le han llamado rebelde, innovador, genio y muchas cosas más. Pero a día de hoy nadie puede negar que su trabajo permitió un renacer del cine, que dio paso a audaces cambios estilísticos técnicos éticos y morales, y que abrió caminos insospechados oportunamente aprovechados por las generaciones de directores posteriores. Orson tenía una voz que resonaba haciendo temblar las paredes, tenía una personalidad fuerte y arrasadora que luchaba contra su sentido del bien y del mal, fue un hombre que puso parte de sí mismo en cada película, obra de teatro o televisiva, y en sus intervenciones en la radio, y que usaba todos estos medios para contarnos su realidad. A lo largo de esta entrada trataré de descifrar las contradicciones del genio y de encontrar su paralelismo en su obra, y sobre todo en sus personajes.


BIOGRAFIA.
Fue escritor, guionista, actor, director de cine, de teatro, trabajó para la radio y para la televisión, y dejó en todos ellos su impronta.
Orson Welles nació el 6 de mayo de 1915 en Kenosha (Winsconsin). Recibió una educación liberal y refinada. Su padre era industrial hotelero e inventor y su madre era una conocida pianista. Orson pasó su primera infancia en contacto el mundo artístico e intelectual y viajando por todo el mundo. Su madre le inculcó el amor por la música y la elocuencia mientras que su padre le aportó la tradición más técnica.  Orson se reveló pronto, como un niño prodigio, no tenía 10 años cuando se le conocía como el niño actor, poeta y dibujante. Su edad mental era increíblemente avanzada. Tras la separación de sus padres y la muerte prematura de ambos, Orson quedó a cargo del Dr Bernstein antiguo amigo de la familia. El nuevo tutor apreciaba y valoraba la extraordinaria madurez del niño, le inició en la prestidigitación y le regaló un teatro de marionetas que sin duda plantó la semilla del amor por el teatro de Welles.

Tras acabar sus estudios en la famosa Todd School, a la edad de 16 años, decide conocer mundo y sobre todo hacer teatro. En 1931 se traslada a Dublín, donde interpreta en el Gate Theatre varios papeles. El primero de ellos es el de un personaje de sesenta años, el duque Alexander de Wutemberg en “El Judio Sus”. Orson adolescente aprovecha la ocasión dar rienda suelta a una afición de infancia por los postizos y por  el maquillaje.
Welles hablaba así del tema: “En circunstancias habituales mi nariz es más que suficiente e incluso decorativa, pero ha dejado de crecer desde que tenía diez años, lo que la hace absolutamente inadecuada para interpretar a  Lear, Macbeth u Otelo”  Pero no era esta la única razón, Welles reconocía en una entrevista con André Bazin que se sentía protegido tras la capa de maquillaje, lo utilizaba como escudo frente al público.
Welles vuelve a NY donde  su amigo John Houseman le llama para dirigir el Negro Theatre dentro del marco del Federal Theatre. Existe una anécdota interesante que nos da idea de la personalidad e iniciativa de Welles.
Orson monta un espectáculo social y progresista que es una sátira de la vida política americana en forma de ópera llamada “The Craddle Hill Rock”. Desde Washington los dos amigos reciben la orden de abandonar el espectáculo. Se niegan a obedecer y la policía cierra la sala la noche del estreno. Dos mil personas quedan en la calle, y para ellas Welles improvisa una espectacular manifestación. Carga los decorados en camiones  e inicia un increíble desfile seguidos por el público vestido de etiqueta, por las calles de la ciudad hasta el Venice Theatre, donde finalmente se estrena la obra. Welles encaramado a un camión magnetiza a la multitud con su voz y su carisma. Fue el fin del Federal Theatre pero un impulso para la gloria de Welles.



En 1937 funda el Mercury Theatre que empezó montando “Julio César”, y que estaba formado por los actores a los que admiraba Welles. Con este grupo, participaba en las emisiones de radio de la CBS en un programa semanal llamado “El Mercury Theatre en antena”, que presentaba cada vez una adaptación de una obra clásica. Welles decide adaptar  la guerra de los mundos de H.G. Wells y para darle más realismo y autenticidad decide localizar la acción en diversos puntos de EEUU. El resultado de la adaptación no fue en absoluto satisfactoria, ni para Welles ni para su grupo, pero las obligaciones del contrato y la falta de tiempo les impidieron mejorarla. El 29 de octubre de 1938, se desató en EEUU un extraordinario fenómeno de paranoia colectiva, cuando un locutor anónimo anunció que como noticia de última hora el aterrizaje e marcianos en Nueva Jersey. El primer sorprendido con las consecuencias del programa fue Welles, que se libró de los centenares de demandas gracias a su excelente abogado. Pero este incidente le convirtió en una estrella nacional y Hollywood se  rindió a sus pies.


HOLLYWOOD  1939 -1941
George Shaffer de la RKO, acabó concediéndole el mayor de los privilegios del Hollywood de la época: se le concedía la libertad absoluta para trabajar. Las condiciones que impuso la joven estrella tenían más de artísticas que de económicas, y el contrato establecía que haría una película al año, como productor, guionista o intérprete o todo a un tiempo, y podía conservar su equipo del Mercury Theatre. Esta excepción a la regla le granjeó desde sus comienzos en la meca del cine, enemigos que eran presas de la envidia y que le criticaron e hicieron el vacío.
Tras iniciar un par de proyectos que quedaron abortados por diferentes razones, entre otras el estallido de la segunda guerra mundial, Welles se lanzó un nuevo proyecto: “Ciudadano Kane” (1940), y a continuación “El cuarto mandamiento” (1942). De ambos hablaremos largo y tendido en estos ciclos, cuando toque el turno de ver estas películas, pero apuntaré que fueron un fracaso de taquilla, aunque un gran éxito de crítica. Con todo la RKO perdió grandes sumas de dinero y el prestigio de Orson Welles decayó notablemente.

Podemos analizar la dos obras simultáneamente tantos son los puntos de coincidencia entre ambas.
Las dos son una crítica a la sociedad americana, como dice André Bazin pertenecen al ciclo de “realismo social” a diferencia del “ciclo Shakespeariano” integrado por “Macbeth” y “Otelo”, o del de “divertimentos éticos” compuesto por “La dama de Shangai” y “Mister Arkadin”.
Profundizando tras esa crítica social nos encontramos con uno de los temas que obsesionaban a Welles y que no es otro que la infancia, o quizás debiéramos decir su nostalgia. En “Ciudadano Kane”, cuando el anciano triunfador se halla en el umbral de la muerte, asoma a sus labios el sueño oculto le esencia de su existencia, resumida en la palabra “Rosebud” que no es sino una palabra de la infancia, escrita sobre un trineo de niño. La nieve con todo su simbolismo es otro de los recursos artísticos que utiliza Welles para transportarnos a su infancia. Porque no nos equivoquemos, es de sí mismo de quién habla Welles, o mejor dicho, nos habla del mundo según Welles. Las referencias en “Ciudadano Kane” a la propia infancia de Welles son abundantes y  las desarrollaremos llegado el momento de ver la película.

Pero la gran aportación de Welles con estas películas, está centrada en los aspectos técnicos y en su puesta en escena. Welles era ante todo un innovador, consideraba su obligación experimentar con nuevos métodos que enriqueciesen el lenguaje cinematográfico existente hasta ese momento.
Se le atribuye el famoso plano-secuencia, en el que la cámara permanece quieta durante toda una escena, sin cortarla en diferentes planos. Welles concedía gran importancia a la integración del actor en el decorado ideado para la ocasión, sin duda influido por sus orígenes en el teatro. Consideraba que la interpretación perdía su fuerza dramática al cortarse la relación del actor con el decorado, y además la secuencia debía durar lo suficiente como para llevar al espectador  hasta el punto de alcanzar el voltaje dramático que hiciese estallar la chispa con la que se resolvía el plano secuencia. El menor movimiento de la cámara podría parasitar la escena haciéndole perder el encanto. Era necesario que la cámara abarcara toda la escena para que el espectador percibiera las relaciones físicas de los personajes como fuerzas dramáticas.

Otra de las innovaciones de Welles que por supuesto venía de sus influencias teatrales, fue el conseguir además de la profundidad de la escena, una profundidad de campo lateral. Para ello Gregg Toland (recordemos que ya trabajó en la profundidad de campo con William Wyler), utilizó objetivos con gran angular, que deforma la perspectiva, da la impresión de un estiramiento horizontal y acentúa aun más el efecto de la profundidad de campo. El gran angular obligó a colocar techos para ocultar las superestructuras del estudio, y esto llevó a cambios en la iluminación y a utilizar otros recursos. Welles en un alarde de genialidad utilizó los picados y contrapicados para imponer al espectador una estética opresiva y dramática muy acorde con la trama argumental de la historia. Con todo ello Welles consigue un aumento del realismo, en la vida real las escenas no están cortadas en múltiples planos ni los decorados se separan artificialmente del personaje. Otro de los recursos que utilizó Welles con maestría y al que dio nuevas formas de aplicación fue el flash-back, ya se había utilizado previamente en el cine, pero Welles hizo de él un medio para conseguir imponer mayor realismo a sus films.



HOLLYWOOD 1941-1947
Durante esta etapa, fueron tres los trabajos más importantes de Welles. Por un lado “Estambul” (1942) dirigida por Norman Foster y en la que Welles era sólo director de producción e intérprete, y sin embargo dejó su huella en el guión y en la puesta en escena, desarrollando los efectos musicales y la ambientación sonora.
Su contrato con la RKO incluía una película más, y Welles siempre interesado por la política, consiguió que aceptaran  “It’s all true”, un film de promoción de América latina, estructurado en tres historias documentales. El proyecto no vio la luz, debido a problemas internos de la RKO, y al elevado coste del rodaje. Y así se produjo la ruptura definitiva de Welles con la RKO.
Orson, implicado políticamente con la causa rooseveltiana, no permaneció inactivo, y  montó con el Mercury Theatre convertido en Mercury Wonder Show, un espectáculo circense, cuyo punto culminante era  el número de ilusionismo, en el que se veía a Welles cortando en dos a Marlene Dietrich.
Trabajó activamente en la campaña electoral de Roosevelt, dando conferencia sobre los peligros del fascismo en Europa, y escribiendo el editorial político del post.
Mientras tanto interpretó varios papeles en distintas películas, que contribuyeron a convertirle en una gran estrella comercial, “Tomorrow is forever” (1944), y “Jane Eyre”.

En 1946 Orson Welles dirigió “El extraño” (The Stranger), donde trabajó con Sam Spiegel quién lo recomendó encarecidamente a la Columbia para el rodaje de “La dama de Shangai”. Además Welles estaba casado con la vedette de la Columbia, Rita Hayworth que también abogó por él. El matrimonio tuvo lugar en 1943, era el segundo de Welles que había contraído esponsales a los 19 años con Virginia Nicholson en 1934, de la que se divorció cinco años más tarde. El matrimonio con Rita fue tumultuoso, lleno de separaciones y reencuentros y duró tres años. Le dio una hija, que se sumaba a la que había tenido en su matrimonio anterior. Posteriormente contrajo matrimonio con Paola Mori en 1955-1985, con la que tuvo otro hijo.
El rodaje de “La dama de Shangai”  fue caro y largo, se cuenta que Welles no satisfecho con la situación del pueblo indígena que había elegido para rodar varias escenas, lo hizo construir íntegro en otro emplazamiento, y que los indígenas quedaron tan encantados que no quisieron volver al original. En cualquier caso el público no respondió, en absoluto y fue la puntilla para Hollywood que estaba harto de ese genio tan caro.
Orson volvió a Broadway. Rodó un último film: “Macbeth” (1947). Había invertido en sus proyectos toda su fortuna personal, y el público no respondió. Con problemas económicos, rechazado por Hollywood y con el fisco pegado a sus talones, Orson decidió marcharse a Europa.


EUROPA 1946-1956
Welles decidió aprovechar su faceta comercial de actor con la intención de conseguir dinero para realizar sus proyectos. Trabajó en varios proyectos entre los que cabe destacar “El tercer hombre” de Carol Reed (1949), donde Welles interpretaba a Harry Lime, personaje con el que el público le identificaría en adelante. Es significativo que lo hiciese sin usar postizo aunque sí maquillaje.

Pero sin duda sus grandes aportaciones en esa época fueron “Otelo” (1952) y “Mister Arkadin” (1955).
Hablaremos largo y tendido de ambas películas en el cine fórum, pero me permito señalar, una vez más cómo el genio sacaba partido de penurias y problemas, y cómo estos parecían estimularle más que detenerle. Así veremos que desde el punto de vista del estilo adoptado, estas películas son diametralmente opuestas a “Ciudadano Kane” y a “El Cuarto mandamiento”. Están resueltos en planos cortos, con una planificación en extremo fragmentada a basa de campo-contracampo y en consecuencia un montaje fragmentario.
Oigamos de boca del propio Welles sus explicaciones a tal cambio de estilo: “Otelo y Mr. Arkadin están resueltos en planos cortos, porque un plano largo necesita un equipo técnico muy importante, muy hábil, y hay muy pocos equipos europeos capaces de resolver bien un plano largo, muy pocos técnicos que puedan resolverlo con éxito. (..) Así pues cuando ustedes reparen en que yo no hago planos largos, no es que no me gusten, es que no me ofrecen posibilidades para ello. Es mucho más barato hacer esta imagen, luego esta otra, y tratar de empalmarlas más tarde en la sala de montaje. Prefiero evidentemente controlar los elementos que están delante de la cámara mientras ruedo, pero esto exige dinero y la confianza del productor”.

“Otelo” junto a Ciudadano Kane” y “Macbeth” son las tres únicas películas de las  que Welles se considera plenamente autor, porque las había montado el mismo por entero. “El montaje es esencial para el director, es el único momento en que controla completamente su film. Cuando ruedo, el sol produce efectos contra los que nada puedo hacer, el actor hace intervenir elementos a los que debo someterme, igual sucede con el argumento; yo no hago sino arreglármelas para dominar lo que puedo. El único lugar en el que ejerzo un control absoluto es la  sala de montaje, donde el director es en potencia un verdadero artista…busco el ritmo exacto entre un encuadre y el siguiente. Es una cuestión de oído, el montaje es el momento en que el film tiene que ver con el oído”.

Con “Mr Arkadin”, Welles incorpora una importante novedad técnica a su trabajo. Hasta ese momento había utilizado objetivos de corta distancia focal, acentuando violentamente la perspectiva y dando sobre todo en los contrapicados, deformaciones muy características, incluso apreciables en el rostro de los actores. A partir de “Mr.Arkadin” utilizará sistemáticamente el objetivo de 18,5 mm, que da a la vez una perfecta profundidad de campo y una violenta impresión de deformación del espacio. El actor parece calzar botas de siete leguas, dice André Bazin. Welles decía: “Trabajo y he trabajado en 18,5 únicamente porque los demás cineastas no lo han utilizado. (..)  No prefiero el objetivo de 18,5, simplemente soy el único que ha investigado sus posibilidades; no prefiero improvisar, sencillamente es que nadie improvisaba desde hace mucho tiempo”.

Durante su etapa en Europa, Welles no abandonó el teatro, montó varios espectáculos, y por supuesto insistió en su atracción, que duraba desde la infancia, por la obra de Shakespeare, recorrió varios paises europeos con su programa y culminó en el Saint James Theatre montando a Shakespeare. Junto a Peeter Brook monta “El Rey Lear”, que Brook adaptó posteriormente a la televisión y obtuvo un éxito sin precedentes. Las ofertas le llovieron a Welles desde distintas partes del mundo, pero este las rechazó para dedicarse a su nuevo film, el ya mencionado “Mr. Arkadin”.
Una anécdota curiosa respecto a “El Rey Lear”, en una versión teatral que se estrenó en Broadway en 1956, nos relata como el segundo día se torció un tobillo y el tercer día el otro. Incapacitado para moverse por la escena optó por interpretar su papel en silla de ruedas, con una pierna escayolada. El resultado fue tan espectacular que la crítica se preguntaba si el propio Shakespeare no habría querido poner una silla de ruedas.


REGRESO A HOLLYWOOD
Aun que con reticencias, la meca del cine vuelve a aceptar al genio. Estamos en 1956, Welles interpreta varios papeles, y rueda “Sed de mal” (1957). Aquí el genio condensa toda su experiencia anterior: el objetivo del 18,5, los  largos planos secuencia perfectamente sincronizados con la profundidad de campo, los perfectos encuadres, el resultado es nos un film basado en un ritmo rápido y en una plasticidad acentuada por las deformaciones de la profundidad de campo.
Como buen experimentador Orson Welles probó todos los medios a su alcance, y la televisión fue uno de ellos. Así opinaba: “La pobreza de la televisión es algo maravilloso. (….) no es un vehiculo dramático sino narrativo, puesto que la televisión es el medio de expresión ideal del narrador….En la televisión se puede decir diez veces más en un tiempo diez veces menor que en el cine porque nos dirigimos a dos o tres personas a las que hablamos confidencialmente. Por primera vez, en la televisión, el cine adquiere un valor real, encuentra su auténtica función puesto que habla, ya que lo más importante es lo que se dice y no lo que se muestra. Las palabras no son ya enemigas del film: éste no hace sino secundarlas; la televisión es de hecho la radio ilustrada”


WELLES EN ESPAÑA
Orson fue un apasionado de los toros y de España, con su cámara personal de 16 mm recorrió el país entre 1955 y 1967, filmando cientos de metros de película y recogiendo todo aquello que le llamaba la atención del día a día, las tradiciones, el folklore y las fiestas de nuestro país.
En España rodó la parte final de su trilogía sobre Shakespeare, “Campanadas amedia noche” (1966) que está considerada por parte de la crítica como su segunda mejor película después de “Ciudadano Kane”.
Su último film completo fue “Fraude” (F forFake) (1973)  es un collage de metraje documental destinado a engañar presentando engaños de otros y su propio fraude al montar gran cantidad de la película con restos de otros films. Se rodó en Ibiza en el ambiente de la isla de los primeros años setenta.
En 1992 se estrenó “Don Quijote”, película que ofrece la visión que Welles tenía de España, fue filmada durante catorce años y murió sin poder acabar de montarla.
Por fin apuntar que Welles rodó en Francia dos películas, la primera en 1962, “El proceso” y la segunda unos años más tarde, en 1968, “Una historia inmortal”.

FILMOGRAFIA



WELLES Y LA AMBIGÜEDAD.
Welles era una persona compleja y como tal coexistían en él múltiples contradicciones y puntos de tensión, siempre hay que elegir, decía Orson: “Pero si tuviera que elegir, elegiría siempre el respeto antes que egotismo, la responsabilidad antes que la aventura. Y esto va en contra de mi personalidad que es la del aventurero egotista; estoy hecho para seguir las huellas del aventurero byroniano aunque deteste a ese tipo de gente en todo lo que hace”.
Quizás resulte más evidentes estas tensiones entre polos opuestos que constituían la personalidad de Welles si le oímos hablar de sus personajes. André Bazin mantuvo varias entrevistas con el genio, que me parecen muy clarificadoras, si es que se pueden definir la ambigüedad y la contradicción con ese término.
André Bazin preguntaba a Welles respecto a sus personajes, comentaba que estos  tenían puntos coincidentes entre sí, Welles contestaba:
“Todos estos tipos coinciden entre sí y expresan cada uno a su modo todo aquello que yo más detesto. Pero les amo y les comprendo; siento simpatía humana por esos distintos personajes que he creado y, moralmente, los encuentro a todos odiosos, moralmente despreciables, no humanamente.”


Al parecer para Welles, el matiz estaba precisamente en el punto de vista humano, consideraba a Quinlan, el policía de “Sed de mal”, un ser odioso pero reconocía que podía sentir simpatía por un crápula, puesto que la simpatía es algo humano. “Quinlan es simpático a causa de su humanidad no de sus ideas. Quilan es un personaje moral, pero yo detesto esa moral”. . También afirma: “Quinlan es un buen profesional… un hombre de corazón, es inevitable sentir simpatía por él”.


De Kane afirma que “Es un hombre detestable, pero muy atractivo en tanto que tipo humano”.
Y sobre Harry Lyme de “El Tercer Hombre”: “Detesto a Harry Lime, ese granuja del mercado negro, detesto también a todas esas gentes horribles que he interpretado, pero creo que no son pequeños porque yo soy actor de grandes personajes”.


“He dado vida a todo un linaje de egotistas y detesto el egotismo”

Orson Welles afirma que condena moralmente a todos sus personajes, pero a la vez los admira por su “valor humano”. Su conciencia los rechaza pero su corazón no. ¿Pero qué es el “valor humano”? Welles no detesta a sus personajes, en realidad detesta que obren como lo hacen. Odia el acto moralmente punible sin poder extender ese odio a aquel que lo comete.
Y yo me cuestiono: ¿Al interpretarlos con que valor se identifica? ¿Con el humano o con el moral? ¿Acaso no se puede hablar de genialidad en cada una de sus creaciones, acaso Kane no es a la vez genio y demonio? Acaso no podríamos decir lo mismo del propio Welles? Hasta donde su conciencia consigue retener su espíritu de aventurero.
Sus personajes son héroes condenados por su moral y el espectador se ve en al obligación de tomar partido, de juzgar y optar ante esa ambigüedad, y ahí es donde ello la obra de Welles alcanza su máxima expresión trágica.


Cerraré este comentario con unas amargas declaraciones de Welles:
“Ahora escribo y pinto, busco algún medio de gastar mis energías, porque he pasado la mayor parte de de estos quince últimos años tratando de conseguir dinero….Rompo todo lo que hago, pero quizás consiga al fin hacer algo lo bastante bueno para conservarlo. Es necesario. No puedo pasar mi vida en los festivales o en los restaurantes mendigando dinero (….). El único film del que he escrito de la primera a la última palabra y pude llevar a buen fin es Ciudadano Kane (..) ¿Puedo esperar quince años más a que alguien vuelva a confiar plenamente en mí? No, es necesario que encuentre un medio de expresión más barato!”
Orson Welles falleció en Hollywood L.A. en 1985. Sus cenizas están enterradas en una hacienda en Ronda donde pasó un verano a los dieciocho años.
Queridos cinéfilos, el mundo es duro para los grandes genios, pero nosotros nos limitaremos a disfrutar intensamente de las maravillosas obras que su talento deparó.

25 comentarios:

  1. No sé si le daría igual sentir eso (dualidad) o era un conflicto para él. Había oído que El cuarto mandamiento fue manipulada por la productora y que no era la película que él había querido hacer, sin embargo en tu entrada comentas que el montaje fue de él. No sé por dónde irá la cosa, Cristina (iba a poner David, pero he visto que la entrada es tuya. Tenéis estilos parecidos escribiendo ;-) Un saludo y estupenda entrada

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  2. Magnífico trabajo Cristina, completísimo y ameno.

    Un inciso para recordaros que aún se pueden votar las 7 pelis para de este ciclo Welles, el tiempo para votar acaba hoy a las 22.00.

    Publicamos esta noche en esta misma entrada las elegidas y su orden.
    Unsaludo

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  3. Ahí van mis siete del gran Orson Welles:
    - Ciudadano Kane.
    - El cuarto mandamiento.
    - Macbeth.
    - La dama de Shanghai.
    - Otelo.
    - Sed de mal.
    - Campanadas a medianoche.
    Un saludo.

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  4. Como he tenido problemas técnicos con vuestro blog estos días, os mandé un correo con mis 7 candidatas, pero de todas formas dejaré mi lista en este comentario también.

    Mis 7 películas de Welles:

    - Ciudadano Kane
    - Sed de mal
    - El cuarto mandamiento
    - El tercer hombre
    - La dama de Shangay
    - El proceso
    - Mister Arkadin

    Hace años pasaron por radio, en español, la versión de Welles deLa guerra de los mundos y me quedaron los pelos de punta!!!
    Por cierto, me sorprendió la definición que utilizas: vedette de la Columbia, Rita Hayworth’!!!

    ¡A disfrutar de Orson Welles!!

    Saludos!!

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  5. @Manderly
    Recibimos tu correo y publicamos tus elecciones ayer en la zona de comentarios de la entrada CICLO ORSON WELLES.
    Gracias. :)

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  6. Gracias David.
    No puedo ver ni hacer comentarios en la entrada 'Ciclo Orson Welles'.

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  7. Cristina: esforzada y generosa introducción a la vida y la obra de Orson Welles. Nos encontramos, en verdad, ante un verdadero genio artístico. Término éste —«genio»— que hay que usar con reserva, aunque, en este caso singular, creo que está más que justificado.

    Tal vez, además de G. W. Griffith, no ha habido en la historia del cine otro ejemplo de espíritu creativo e innovador tan patente como el de Welles.

    También hay que precaverse de sus declaraciones públicas. Si a Ford, no le gustaba nada hablar de sí mismo y sus películas, Welles lo adoraba. En cualquier caso, uno y otro, cuando lo hacían, normalmente fantaseaban e intentaban despistar al oyente o lector.

    Preparémonos, en fin, para disfrutar de un festival de cine.

    Salucines

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  8. Vaya entrada, Cristina...¡asombrosa! Mi enhorabuena, no puede haber mejor introducción. Abrazos.

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  9. @Javi, efectivamente, es un error de transcripción. Welles controló el montaje de tres de sus películas, "Ciudadano Kane", "Macbeth" y "Otelo".
    En cuanto al "Cuarto mandamiento", Orson fue relevado del montaje porque la RKO ya no se fiaba de que pudiera darle el toque comercial que deseaban, y aprovecharon que Welles estaba en Sudamérica rodando "It's all true" para realizar el montaje final.
    Gracias por el apunte.
    Un saludo

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  10. Para quitarse el sombrero, Cristina. Enhorabuena.
    Yo tengo mucha materia pendiente de Orson Welles. Estaré atenta a lo que publiqueis en su ciclo para guiarme.
    Saludos.

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  11. “Sed de Mal” Touch of Evil (1958)
    “La Dama de Shangai” The Lady from Shanghai (1947)
    “Ciudadano Kane” Citizen Kane (1940)
    “Campanadas a Medianoche” Chimes at Midnight (1965)
    “Mister Arkadin” Confidential Report (1955)
    “El Cuarto Mandamiento” The Magnificient Ambersons (1942)
    “El extraño” The Stranger (1946)

    Un saludo.

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  12. @ Manderly
    "Rita Hayworth es la Columbia" afirmaba Frank Sinatra, y algo de verdad debía de haber. Rita reportó mucho dinero a la Columbia, su mera presencia significaba entrada de dividendos. Fue su primer marido Edward Judson el que le consiguió el contrato con la Columbia, tambien fue el responsable de su cambio look al teñirla de pelirrojo y de que dejase de llamarse Margarita Cansino y pasase a ser Rita Hayworth.
    La descubrió un ejecutivo de la Fox cuando la vió bailando a sus 16 añitos y se la llevó a Hollywood.
    Un saludo y muchas gracias por comentar y participar.

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  13. @Fernando,
    NO sé si podemos comparar a Welles con el indiscutble "padre del cine moderno", Griffith usaba ya el tan discutido flash back y los primeros planos,cuando el cine no tenía voz!. En cuanto a Welles, me da la impresión de que era de esas personas a las que les gusta oirse hablar. Claro que hay que reconocer que tenía una voz espléndida!
    Gracias por tu comentario un saludo camarada cinéfilo!

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  14. @Marcos Callau,
    Gracias por tu opinion, lo cierto es que este director ofrece un bocado suculento, tanto por su vida como por esa obra que en breve disfrutaremos
    Un saludo

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  15. @Bruja Truca,
    ¡Todos vamos a aprovechar la ocasión de conocer un poco mejor a este director tan especial!Muchas gracias por tu opinion.
    Un saludo

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  16. Habemus ciclo (en orden):
    -Campanadas a medianoche
    -La dama de Shangai
    -Ciudadano Kane
    -Sed de mal
    -El cuarto mandamiento

    Y como película sorpresa añadiremos "Fake", ya que como comentaba Gourmet es una película muy especial, muy Wellsiana y además fue rodada en parte en Ibiza, lugar donde residimos hace ya unos cuantos años, así que haremos trabajo de campo e intentaremos obtener algún testimonio de primera mano.
    Gracias a todos por vuestra participación y comenzamos el jueves con "Campanadas a medianoche".

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  17. Hola Cristina!!!

    Orson Welles es mi director de cine favorito, con permiso de Alfred Hitchcock. En el siglo pasado era reverenciado por la crítica, como Kubrick, en el presente están siendo desmitificados. Dejo mi lista, pese a que mi falta de tiempo me impida participar más activamente en el debate:

    1ª Sed De Mal
    2ª Campanadas A Medianoche
    3ª La Dama De Shanghai
    4ª El Cuarto Mandamiento
    5ª Mr. Arkadin
    6ª Fraude
    7ª El proceso

    He dejado expresamente fuera Ciudadano Kane, por que qué se puede decir que ya no está dicho? Y me han faltado meter su Othello y su Macbeth!!!

    Un saludo y felicitaciones por esta entrada!!!

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  18. Genial la entrada Cristina!! estoy deseando que empiece este ciclo. Estoy aprendiendo un montón con vuestro gran blog y con los blogueros seguidores. No he visto todas las de Orson y espero poder verlas para compartirlas con todos vosotros.

    Besotes

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  19. @Cinexim
    ¿Que opinas de que estén siendo desmitificados?¿Crees que sus proezas han perdido peso con el paso deltiempo? o ¿Crees que no fueron nunca proezas?
    Espero que encuentres algun ratillo para contarnos tus opiniones sobre Welles, me imagino que debes estar muy familiarizado con este director y con su obra!
    Muchas gracias por tu opinion.
    Un saludo

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  20. @Lala
    Es un placer compartir contigo la obra de Welles, esperamos con ganas tus impresiones al respecto.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo

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  21. Ahora os encuentro, bueno a lo que iba.

    - SED DE MAL
    - CIUDADANO KANE
    - LA DAMA DE SANGHAI
    - CAMPANADAS A MEDIANOCHE
    - EL CUARTO MANDAMIENTO
    - MISTER ARKADIN
    - EL EXTAÑO

    Pedazo de ciclo !!!!!!!!!!!!!!!

    petons.

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  22. Esta vez llego tarde para proponer mis siete películas, aunque confío en que las elegidas por vuestros lectores serán emblemáticas. Buena y trabajada entrada, como siempre. Saludos.

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  23. @Suan Laenox
    Bienhallada ! camarada, ponemos la primera y nos lanzamos al mundo de Welles.
    Un saludo

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  24. @Dickson
    Sin duda caen las mejores pelis, esperamos tu opinión! garcias por tu comentario
    Un saludo

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  25. Uff, menudo rollo con el apagón bloguero, amiga Cristina.
    Este curradísimo post está genial y nos pone en contacto con una de las figuras más destacadas del cine, que por paradoja hizo menos cine de lo que siempre deseó.
    Creo que mi selección de las pelis de Welles es obvia. Casi todos coincidiremos.

    Seguimos leyéndonos a pesar de los apagones blogueros.
    Un abrazote.

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